martes, 30 de diciembre de 2014

ESTADO DE INERCIA


 
Una persona llego a la casa de un granjero. Junto a la puerta de la casa se sentaba un perro que no paraba de quejarse. Después de unos minutos de ver quejarse al animal el visitante pregunto al granjero que le podría estar pasando al pobre animal.
 
-  No se preocupe ese animal lleva varios años en las mismas.
 
-  Pero, ¿no sería mejor que le llevará al veterinario?
 
-  No, lo que pasa es que es un perro muy perezoso
 
-  ¿Qué tiene que ver eso con sus quejas?
 
-  Lo que sucede es que justo donde esta sentado se encuentra la punta de un clavo que sale del piso y le molesta. Por eso ladra y se queja.
 
-  Pero …¿y por qué no se mueve a otro lugar?
 
-  Porque le molesta lo bastante como para quejarse pero no lo suficiente como para moverse!
 
Para poder crecer y evolucionar es necesario que salgamos de la llamada zona de confort, que por cierto, no es nada confortable y yo prefiero llamar estado de inercia.
 
Cualquier desafío es una llamada a salir de la zona de inercia y superar nuestros miedos. Detrás de nuestros miedos está la alegría y el crecimiento de superar nuestros límites.
 
Hay dos formas de afrontar la sensación de miedo que nos da salir de nuestro estado de inercia: creernos que nos encontramos ante una amenaza o creernos que estamos ante una oportunidad. Las posibilidades de tener éxito son diferentes si afrontamos el desafío jugando para no perder que si jugamos para ganar.
 
¿Por qué nos cuesta verlo así en el mundo de la empresa?
 

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