miércoles, 25 de febrero de 2015

APRENDIENDO A ESCUCHAR CON EL CORAZÓN


 
Benjamin Disraeli y William Gladstone fueron grandes rivales políticos a finales del siglo XIX, tanto en la arena pública como en sus vidas personales.
La cualidad esencial que les separaba como líderes era su forma de aproximarse a las personas.

Una joven cenó con ambos en noches consecutivas, la primera noche con Gladstone y la siguiente con Disraeli. Preguntada al respecto de la impresión que tuvo de ellos comentó:

 “Tras haber cenado con el señor Gladstone, pensé que era el hombre más inteligente y astuto de Inglaterra.”
La joven continuó…

 “Y, tras haber cenado con el señor Disraeli, pensé que yo era la mujer más inteligente de Inglaterra”.
Es de suma importancia aprender a escuchar además de con los oídos, con el corazón, con la mirada…con todo el cuerpo.

La denominada “regla de los dos tercios” nos ofrece los puntos clave para llevar a cabo una buena escucha.
 
-         Escuchar el doble de lo que hablamos.

-         Al hablar, formular el doble de preguntas que de afirmaciones.

-         Al afirmar, reformular el doble de veces las palabras del interlocutor que las propias.

 

 

 
 

martes, 24 de febrero de 2015

CÓMO RESPONDER CUANDO SE DESCALIFICA A OTROS







Cuando escuchamos descalificaciones continuas contra alguien, tanto si mantenemos una actitud pasiva como si nos sumamos a ellas, estamos contribuyendo a la agresión.
En estos casos, es muy interesante aplicar la prueba de los tres filtros, atribuida a Sócrates.  

El discípulo se acerco al maestro y le dijo:

-Maestro, ¿Sabes lo que escuche sobre tu amigo?

-Espera un momento –le respondió el maestro-. Antes de decirme nada, quisiera saber si has aplicado las prueba de los tres filtros a lo que vas a decirme.

-¿Los tres filtros?  - le preguntó el discípulo.

- Si, el primer filtro es el de la verdad. ¿Estás absolutamente seguro de lo que vas a decirme es  cierto?

- No, realmente sólo lo escuche de otras personas.

- Entonces no sabes si es cierto o no. El segundo filtro a aplicar es el de la bondad. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo? ¿Es algo bueno para alguien?

- No, en realidad no, al contrario…

- ¡Vaya! Es algo malo y no estás seguro de que sea cierto…Nos queda aún el tercer filtro, el de la necesidad. ¿Es necesario saber aquello que vas a decirme de mi amigo?

- No, la verdad es que no

- Entonces, si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, ni necesario…¿para qué querría saberlo? Mejor será que lo enterremos en el olvido…

 

lunes, 23 de febrero de 2015

ESTILOS DE COMUNICACIÓN




Khrushchev pronunciaba un discurso denunciando a Stalin y un miembro del Congreso gritó:

-¿Dónde estaba usted mientras todos esos inocentes eran sacrificados,  camarada?
Khrushchev respondió, haciendo una pausa en su discurso:

-El hombre que acaba de hablar, ¿tendría la amabilidad de levantarse?

En ese momento, la tensión se apoderó de la sala. Nadie realizó movimiento alguno.
Khrushchev continuó:

-Aquel que sea ya tiene la respuesta. Me encontraba exactamente en la misma posición que usted ahora.

¿Quién en alguna ocasión no ha hablado de más? ¿Quién en algún momento no ha levantado la voz más de la cuenta? ¿Quién alguna vez no ha callado cuando convenía hablar?

No siempre decimos lo que tenemos que decir, ni callamos todo lo que tenemos que callar. Nadie puede ser asertivo al cien por cien en todas las situaciones de la vida.
Normalmente se distinguen tres estilos básicos: Pasivo, Agresivo y Asertivo.

La persona pasiva o sumisa no defiende los derechos e intereses personales. Respeta a los demás, pero no a sí misma.
La persona agresiva defiende en exceso los derechos e intereses personales, sin tener en cuenta los de los demás. A veces no los tiene en cuenta y, otras, carece de habilidades para afrontar ciertas situaciones.

Las personas asertivas conocen sus propios derechos y los defienden respetando a los demás.  No buscan ganar sino llegar a un acuerdo.
Hay que ser principalmente asertivo. Debemos de tratar no ser agresivos o pasivos en extremo.

domingo, 8 de febrero de 2015

¿ERES ASERTIVO?



La asertividad es papel de regalo invisible con la que envolvemos nuestras palabras y actos para favorecer la buena sintonía y el intercambio positivo con los demás.
En un banquete ofrecido por el primer ministro, todo transcurría con una total normalidad hasta que el jefe de protocolo observó que uno de los ilustres invitados se metía de forma disimulada un salero de oro en el bolsillo.
El jefe de protocolo, sobrepasado, no sabía cómo actuar y decidió informar al primer ministro.
Una vez informado, el primer ministro se acercó a otra mesa cogió un salero y se lo guardo en el bolsillo.
De forma disimulada, se acercó al ilustre invitado mostrándole el interior del bolsillo mientras le decía:
-El jefe de protocolo nos ha visto coger los saleros…creo que es mejor que los devolvamos…
La asertividad es la competencia para expresarnos de un modo honesto, directo y respetuoso, para abrir nuestros corazones y establecer relaciones más sanas, más positivas, más cálidas y más próximas con las otras personas.
La asertividad es arte, y como tal, requiere conocimiento de unas técnicas y desarrollo de estilo propio.
Ser asertivo no significa querer llevar siempre la razón, sino expresar nuestras opiniones y puntos de vista, sean estos correctos o no.
Lo primero para ser asertivo es desear de ser asertivo y dejar de quejarnos de que poco lo son los demás.
La asertividad siempre tiene algo de extraordinario, incluso cuando se queda a medio camino de sus propósitos porque cuando una persona está esforzándose por ser asertiva está queriendo ser considerada y delicada y es muy importante que lo sepamos apreciar.