lunes, 11 de mayo de 2015

LA RISA RISA

 
 
Un amigo comentaba con su novia la horrible experiencia que había tenido en el hospital:
-Imagínate cómo tenía que sentirme para irme del quirófano justo antes de que me anestesiaran.
-Pero, ¿qué es lo que pasó?
- Pues que el anestesista no paraba de decir que aquella era una operación muy sencilla, que estuviera tranquilo, que miles de personas se operaban de lo mismo y nunca había complicaciones, que siempre había una primera vez y que vería cómo el miedo desaparecía…
La novia le dijo:
-No lo entiendo. Es de agradecer que el anestesista te dijera esas palabras tan reconfortantes.
-Tú no lo entiendes, no me las decía a mí, se las decía al cirujano.
El poder del humor alivia el estrés y crea sentimientos de felicidad.
La risa incrementa nuestro poder de concentración y aumenta nuestro poder de concentración y aumenta nuestra capacidad para resolver problemas.
Si buscamos  el lado gracioso, en cualquier situación, es casi seguro que lo encontraremos.

jueves, 7 de mayo de 2015

EL PODER DE LA ACTITUD




Dos vendedores fueron enviados por su compañía a la selva para descubrir nuevos mercados. Realizadas las investigaciones pertinentes, el primero  envío un email a la central de la empresa:

-“No hay esperanza alguna de vender zapatos aquí; todo el mundo va descalzo”.

El otro vendedor también mandó un correo electrónico:

-“Manden mercancía y refuerzos inmediatamente. Aquí nadie tiene zapatos aun”.

Nuestra actitud hacia la vida es lo único que determina nuestra felicidad. Lo que determina nuestros sentimientos sobre los sucesos que ocurren en nuestras vidas no son los propios sucesos, sino el significado que nosotros les demos.
Durante todo el día nos estamos haciendo preguntas sobre todo lo que nos acontece. De hecho, el proceso del pensamiento no es otra cosa más que una serie de preguntas. Las preguntas generan respuestas y las respuestas producen sentimientos. En lugar de preguntarnos: “¿Por qué me tiene que pasar esto a mi?”, sería mejor preguntarse:”¿Qué puedo aprender o cómo puedo beneficiarme con esta experiencia?”

lunes, 4 de mayo de 2015

TRES CLASES DE VENENOS A EVITAR




Una serpiente perseguía a una luciérnaga y después de varios días, la luciérnaga, sin casi fuerzas, detuvo su agitado vuelo y le dijo a la serpiente:
-“¿Puedo hacerte tres preguntas?”
- “No acostumbro conceder deseos a nadie, pero como te voy a devorar, puedes preguntar”, respondió la serpiente.
- “Por favor dime: ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?”
- “¡No!”, contestó la serpiente.

- “¿Yo te hice algún mal?”
- “¡No!”, volvió a responder la perseguidora.

- “Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?”
 
- “¡Porque no soporto verte brillar!”…

En la vida nos vamos a encontrar personas que nos clavan sus colmillos e intentarán introducirnos su veneno.
Existen tres clases de venenos que pueden tener un efecto muy negativo en nosotros.
El primero es el veneno de la culpa. Con la culpa somos más manipulables. Además, muchas veces, la culpa nos paraliza en lugar de mover a la acción.
 
 
El segundo veneno es la desesperanza. Lo inoculan personas que disfrutan minusvalorando los éxitos y los logros de los otros. Llaman a nuestros sueños utopías y son expertos profetas que llevan a pensar que lo que está mal sólo puede llegar a estar peor.
El tercer veneno es el de la humillación. Te hacen sentir como si fueras de menos categoría y te lleva a creer que todos te ven así. Por miedo a no estar a la altura, uno tiende a aislarse y no probar cosas nuevas.